Viernes 26-Dec-2014 :: 5:32pm

Llegará, o ha llegado, o está llegando un día en el que ya no sabremos quienes somos ni como somos.Nos escondemos debajo de tantas máscaras que al final se nos quedan demasiado pegadas. Y pensamos que es nuestra cara rel. Insistimos. A los demás y a nosotros. Se pega a la piel. Tu verdadero yo ha desaparecido bajo el plástico -muchas veces de mala calidad- que se pega a nuestra cara -y muchas veces dañándola-...
Nos hacemos fotos con caras divertidas porque queremos decirle al mundo que somos graciosos... Vestimos diferente para gritar que tenemos una personalidad que nadie tiene, irrepetible. Pero no es así.
Hoy día, la oveja que destaca del rebaño es la única que no se proclama diferente a las demás.

• 1 comentario:

Anónimo dijo a las 11:45pm, el Lunes 29-Dec-2014

Alguien muy sabio dijo una vez que cuando llevas puesta una máscara mucho tiempo, es fácil olvidar lo que hay debajo. Y digo yo... ¿acaso había algo debajo? Yo creo que no. Yo creo que lo que uno olvida es que la máscara forma parte de sí mismo tanto como su propia piel. Y que hace como que oculta su verdadera naturaleza porque es más fácil vivir como un mártir. Ser un mártir es hoy el nuevo "ser guay", el repetitivo "ser moderno", el incomprensiblemente deseado "ser popular". Pero no es un mártir. Nunca será un mártir. Porque no acepta la máscara como parte de sí mismo. Nuestras máscaras son parte de lo que somos. Delante de cada persona concreta tenemos una máscara diferente y nosotros, ilusos, pensamos la mayoría de veces que siempre vamos con la misma a todos lados. Qué tontería. Porque somos la mezcla de quien sabemos que somos y de quien creen los demás que somos. Nuestra consciencia no es más importante que la del resto, tanto importa quien crees ser como quien creen los demás que eres. Al final las mentiras las construimos entre todos, y no hay muchas verdades más aparte de esta.

Publicar comentario:
Identidad: